Las personas físicas que quieren una terminal punto de venta (TPV) para su negocio, se encuentran con diversas dificultades, como la falta de documentación necesaria, excesivos requisitos o elevados costos.

Sin embargo, actualmente ya es posible aceptar tarjetas de crédito y de débito incluso siendo persona física, mediante alternativas tecnológicas que ya están disponibles en el mercado; además de las TPV, actualmente están disponibles lectores de tarjetas y terminales portátiles; con o sin SIM. Aquí vamos a analizar cada una de estas opciones.

Terminal punto de venta tradicional

Muchos modelos de terminales como los que suele haber en las cajas de las tiendas pueden ser adquiridos desde una unidad por personas físicas. Algunas terminales pueden tener funcionalidades adicionales integradas con los servicios del banco.

Verifone VX820

Foto: Verifone

Generalmente, hay comisiones por contratación y renta mensual, las cuales cubren gastos de instalación, soporte y reposición de la terminal.

A pesar de los beneficios, este costo fijo puede ser un problema para quien está empezando y no tiene un flujo de caja seguro.

Las terminales tienen porcentajes de comisión que varían en función de los montos de ventas mensuales y el giro comercial. Puede encontrar una la tabla comparativa de comisiones para tarjetas de crédito y la tabla comparativa de comisiones para tarjetas de débito en el sitio web de Banco de México.

Terminales portátiles

Hay muchas alternativas en terminales portátiles para personas físicas:

  • Lector de tarjetas para smartphone o tablet, generalmente se conectan mediante Bluetooth (NetPay, Billpocket, Clip, Sr.Pago, KiWi).
  • Terminal portátil para smartphone o tablet, generalmente se conectan mediante Bluetooth (iZettle, Clip, Mercado Pago Point Blue).
  • Terminal portatil GPRS/WiFi. No depende de otro dispositivo (NetPay, Clip, Qiubo).
Apps Netpay, Sr. Pago, Clip, Mercado Pago, iZettle Go, KiWi, Billpocket, Qiubo

Todas las apps están disponibles sin costo. Foto: Aldo Dávalos, Mobile Transaction.

Todas las terminales portátiles tienen app para Android. Dependiendo de la terminal, la app puede ser necesaria u opcional.

Es mucho fácil para un emprendedor recibir tarjetas de crédito o débito con una terminal portátil, es una solución más simple que una terminal bancaria.

A diferencia de las terminales bancarias, las terminales portátiles no toman en cuenta el monto de facturación o el giro comercial para determinar el porcentaje de comisión; sin embargo, estos factores deben tomarse en cuenta ya que algunos productos tienen limitaciones por monto de ventas o giro comercial. Entre los giros comerciales que pueden estar restringidos se incluye agencias de viaje, renta de autos, venta de autos, pornografía, subastas, negocios piramidales, agencias de cobranza y juegos de azar.

Otras ventajas que ofrecen las terminales portátiles:

  • No es necesario firmar contrato.

  • El aparato se compra (no se alquila), a un precio accesible.

  • No cobran renta, lo que las hace adecuadas para quien sólo usa la terminal de vez en cuando o no quiere tener un costo fijo.

  • Las comisiones son transparentes y simples.

  • Las comisiones son competitivas, a veces mejores que las de las terminales bancarias.

  • No necesitan conectarse a un sistema de facturación, haciendo todo más fácil y rápido.

  • Son pequeñas, ligeras y portátiles.

  • Aceptan las principales tarjetas de crédito y débito, algunas también aceptan vale de despensa.

  • Algunas; como iZettle, cuentan con apps que sirven como caja registradora sin costo adicional.

La cantidad de productos disponibles es muy grande y no todos admiten todas las tarjetas, algunas tienen comisiones más accesibles que otras; así que, es aconsejable evaluar las opciones disponibles y decidir cual se adapta mejor a sus necesidades ya las de sus clientes, tomando en cuenta el tipo de conexión, el precio, las comisiones y las tarjetas admitidas.

En conclusión

Las persona físicas también tienen una amplia gama de opciones  su disposición, la pregunta aquí seria: ¿Factura una cantidad regular cada mes? ¿Puede absorber un costo fijo? ¿Está preparado para firmar un contrato?

Para buena parte de las personas físicas la respuesta a estas preguntas es: no, por eso las terminales portátiles suelen ser la mejor opción. Si la respuesta a una o varias de esas preguntas es “Sí”, una TPV es una opción que vale la pena considerar.