> Terminal punto de venta > 7 formas de financiar un negocio

7 formas de financiar un negocio

Por Aldo Davalos|2018-12-22T12:09:50+00:0016/11/2018|Categorías: Terminal punto de venta|

Emprender es una tarea con muchos desafíos, y uno de los más difíciles es conseguir los recursos necesarios para cada etapa del negocio, desde la apertura hasta expandir operaciones.

¿Cuáles son las opciones disponibles cuando se necesita una inyección externa de capital? Hay más opciones de las que uno piensa, y tener TPV también puede ser de ayuda para conseguir financiamiento.

1 – Familiares y amigos

La primera opción es buscar recursos con quienes es más fácil negociar y tienen interés en apoyar. Pedir préstamos con amigos y familiares es una práctica común y puede ser el punto de partida.

En muchos casos, la persona que apoya está arriesgando los ahorros de toda una vida; por eso, el emprendedor debe ofrecer el mismo nivel de apertura y compromiso que daría a una institución financiera, presentar el proyecto, explicar cómo se utilizará el dinero y hacer un acuerdo sobre la forma de pago.

También es importante resaltar que el amigo o familiar está en su derecho de cobrar intereses y que eso es legal. Hay que realizar las formalidades estipuladas por ley para este tipo de acuerdo entre personas físicas, todo debe estar por escrito para así evitar conflictos y malentendidos en el futuro.

El crédito bancario también sirve para crear historial crediticio

2 – Crédito de Bancos o Financieras

Un crédito otorgado por un banco o una financiera es una de las primeras ideas que vienen al pensar en fuentes de financiamiento; sin embargo, no siempre es la mejor opción para un emprendedor.

En primer lugar, hay que pasar por un análisis de crédito riguroso. El historial crediticio del solicitante; en caso de tenerlo, será analizado a fondo para determinar la capacidad de pagar el crédito. En caso de haber cónyuge u otros involucrados, sus historiales también serán evaluados. En muchos casos, es necesario presentar una garantía, que puede ser un inmueble, o la firma de un obligado solidario. Además de lo anterior, la tasa de interés puede hacer de esta una opción inviable.

Por otro lado, para quien cumple los criterios de selección, esta es una solución interesante, especialmente para quien ya tiene historial con un banco; tener una TPV bancaria puede ser útil ya que algunos bancos toman en cuenta los montos de ventas en sus análisis de crédito. Esta puede ser la única alternativa si se necesita un monto elevado.

3 – Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo

Las cooperativas de crédito son una gran alternativa en términos de costos, suelen cobrar menos intereses que los bancos y hay facilidades para autorizar el crédito. Sin embargo, esto no es para todos dado que hay que hacerse socio de la cooperativa para tener acceso al crédito, no es algo que se pueda resolver de última hora.

Convertirse en socio es; por lo general, algo simple: Presentar la documentación requerida (Identificación oficial, RFC, comprobante de domicilio, etc.); después, es necesario realizar aportaciones de capital (El nombre puede variar), cuyo valor mínimo también varía, pero puede ser algo tan accesible como 1,000 pesos. Es importante que aportar tanto como sea posible ya que esto influye en el monto del préstamo.

Además, las cooperativas suelen ofrecer otros productos a sus asociados, como tarjetas de crédito, seguros y dividendos. Por otro lado, esa opción no es adecuada para quien no puede realizar aportaciones de capital anticipadamente o para quien requiere los recursos urgentemente.

Los recursos gubernamentales son una buena opción, pero prepárate para el papeleo

4 – Proyectos y programas gubernamentales

Dependiendo de su tipo de negocio, es posible conseguir financiamiento a través de programas gubernamentales. Los egresados de las incubadoras de empresas tienen la posibilidad de participar en el programa nacional de financiamiento a emprendedores, organizado por el instituto nacional del emprendedor.

Si no eres egresado de una incubadora, existen más opciones, hay proyectos dirigidos a artesanos, proyectos turísticos, y soluciones de generación y ahorro de energía. Estos programas generalmente implican un seguimiento riguroso de planes y metas, por lo que es necesario presentar un proyecto consistente, mantenerlo según el plan y lidiar con la burocracia.

Otra opción son los organismos de fomento como FIRA, que se dedica al fomento de actividades de los sectores rural, agropecuario, forestal y pesquero del país a través de intermediarios financieros y empresas especializadas, otorgando crédito, garantías, capacitación y asistencia técnica.

También puedes buscar el organismo responsable del fomento económico en tu estado o municipio e investigar sobre los programas vigentes.

5 – Fondos de investigación y desarrollo

Los negocios que se dedican al desarrollo científico y tecnológico pueden ser susceptibles de recibir apoyos de programas de organismos federales como el CONACYT que provee apoyos y fondos para empresas que se encuentren inscritas en el Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas.

Algunos otros programas son accesibles a través de universidades, CFE, INEGI, CONAGUA, SEMARAT, SEP, etc. Arrancar un proyecto únicamente mediante fondos de I&D no es tarea fácil y no se debe contemplar esto como la única fuente de financiamiento.

Para nuevas empresas es recomendable entrar en un programa de incubadoras disponible dentro de la universidad. Esto no garantiza que se autorice algún financiamiento, pero va a obtener información y contactos valiosos para el negocio.

6 – Microcrédito

Un microcrédito es un préstamo por un monto relativamente pequeño dirigido fundamentalmente a personas que quieren montar un pequeño negocio o autoemplearse para poder desarrollar alguna actividad productiva independiente, por ejemplo: algún proyecto agropecuario, un negocio artesanal o vender algún tipo de producto. Estos financiamientos llegan a comunidades alejadas donde simplemente no hay servicios financieros.

Existen dos tipos de microcréditos: individual y grupal. El microcrédito individual consiste en un esquema similar a los créditos bancarios. Es un financiamiento que se otorga a una persona y frecuentemente es necesario contar con un aval o garantía prendaria. Un microcrédito grupal esta dirigido a personas que no tienen garantías propias, forman grupos de cinco personas o más y habitan en la misma comunidad.

7 – Historial de ventas mediante TPV

Una TPV puede ser de gran ayuda a la hora de solicitar un préstamo bancario con el mismo banco que provee la TPV, es una de las razones por las cuales un emprendedor pudiera preferir una terminal bancaria por encima de otras opciones como iZettle.

La antigüedad como cliente, la transaccionalidad y los montos de ventas registrados mediante TPV son variables consideradas durante el análisis de crédito, ya que el volumen de ventas influye en la capacidad de pagar un crédito. Algunos bancos tienen productos de credito especificamente diseñados para sus clientes de TPV.

Sin embargo, esto sólo funciona con un mismo banco; es decir, no sirve tener un lector de tarjetas Clip que abona a Banorte si lo que se busca es un crédito en Santander. Además, una cosa no garantiza a la otra, un crédito puede ser rechazado pese a tener muchos años siendo cliente del banco.

MercadoLibre también otorga préstamos y mediante MercadoCrédito. Los usuarios de MercadoPago Point Blue reciben una propuesta de préstamo automáticamente en función de las ventas.

KiWi ofrece crédito a sus clientes por hasta 20,000 pesos, el reembolso se hace por cobro directo sobre los pagos que se reciben mediante el lector KiWi.

Otra empresa que pronto podría ofrecer algo similar es iZettle. En Europa iZettle Cash Advance ofrece un fácil acceso a financiamiento y pagar un poco cada día usando las ventas realizadas con la TPV o lector. Esto representa una ventaja adicional para convertirse en cliente de iZettle y estar un paso adelante para cuando llegue iZettle Advance a México, o algún otro producto que integre información de iZettle.